Bricks

 

Son embases complejos para el reciclado debido a su composición ; están formados por distintas capas prensadas y pegadas de plásticos , aluminio y cartón , cada una de las cuales con una función concreta :

  • La de cartón, que representa el 75-80% del peso del envase, proporciona a éste rigidez y resistencia.

  • La capa exterior, que protege al envase de la humedad y las bacterias, y la que está en contacto con el líquido, que le proporciona estanqueidad, son de polietileno, material que representa el 15-20% del peso.

  • Aunque el plástico es suficiente para proteger del oxígeno del aire a los productos de vida relativamente corta, como la leche pasteurizada, para conservar los productos UHT/larga duración se emplea el tetra-brik aséptico, que contiene, además de cartón y polietileno, una delgadísima capa de aluminio de 6,35 micras de espesor, que actúa como barrera contra el oxígeno, los olores y la luz, y constituye el 5% del peso total del envase.

Fueron inventados por Rubén Raussing durante la Segunda Guerra Mundial para facilitar la distribución en Europa de la leche . Hoy, la mayoría de la leche que consumimos y una buena parte de los zumos que bebemos en más de 165 países están envasados en tetra-briks, una de las versiones de aquel primer cartón.Y, poco a poco, las estanterías de los hipermercados van siendo conquistadas por cartones de otros líquidos, como vino de mesa, salsas, sopas, agua ...

Tetra Brik® es el nombre comercial del envase de litro creado en 1963 por la empresa Tetra Pak, que fabricó el primer cartón para bebidas, en forma de tetraedro. Lo bautizaron así porque tenía forma de ladrillo (brick, en inglés). Actualmente existen en el mercado cartones para bebidas o briks fabricados por otras empresas, pero el nombre del envase pionero y líder mundial se ha convertido casi en genérico.

Difícil reciclado

Para separar las fibras de cartón del resto de materiales se utiliza un proceso llamado repulpado o hidropulpado . Para ello, se mezclan en un tambor los briks con agua y se agita la mezcla entre 15 y 45 minutos, hasta que las fibras de papel se separan del polietileno y del aluminio, que son retenidos en una zona de criba. Tras ser secadas, las fibras de papel se utilizan para fabricar nuevos productos de papel reciclado, como cartón, bolsas, sacos de papel y hueveras.

En España reciclan briks tres empresas papeleras: Industria Papelera Nesa, Alier y Störa-Enso Barcelona. Este proceso permite recuperar el 98% de las fibras de los cartones.

Para el polietileno y el aluminio se realizan varios tratamientos; uno de ellos es la pirolisis, que consiste en calentar la mezcla a una temperatura lo suficientemente alta para gasificar el polietileno , dejando al aluminio, intacto y limpio. Otra posibilidad es utilizar el polietileno como combustible en hornos de cemento, donde el aluminio se oxida y sirve para remplazar a la bauxita, un ingrediente esencial del cemento.

Sin embargo, cómo separarlos resulta complicado y, sobre todo, caro. En muchos casos, acaban en incineradoras o vertederos. Recientemente, una empresa mallorquina ha desarrollado un material, MAPLAR®  (MAterial PLAstico Reciclado) a partir del polietileno y el aluminio de los briks usados, con el que se fabrican bancos, vallas, jardineras, papeleras y, en general, objetos que deben soportar la intemperie.

En los países asiáticos, se prefiere el triturado. Después de pasar por una trituradora, la masa resultante se lava y se seca antes de ser calentada y prensada a unos 170 grados, con el objetivo de fundir el polietileno, que actúa como pegamento entre el resto de los componentes. El resultado es una plancha de aglomerado resistente e impermeable, que sirve para fabricar muebles y suelos.

 

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